En 2018 trabajaba 10-12 horas diarias. Ganaba $5,000-$8,000 al mes. Mi negocio funcionaba.
Hoy trabajo cuando quiero. Ceno con mi familia. Digo que sí cuando mis hijos me invitan.
Te muestro cómo lo hice.
Humberto Inciarte
Esposo, padre y Arquitecto del Tiempo
Soy Humberto Inciarte.
Esposo de Yohe desde hace 25 años. Padre de Sebastián y Fabián.
Empecé mi primer negocio a los 16 años. Desde entonces he sido importador, vendedor en Mercadolibre, y creador de agencia de marketing digital.
Siempre supe que ganaría dinero. (De niño llegué a sembrar billetes en el jardín, esperando que crecieran... perdón, mamá 😅).
Pero en 2018, mi hijo me hizo una pregunta que lo cambió todo.
Mi mamá era doctora. Directora de hospitales. Tenía tres trabajos. Trabajaba 12, 14 horas. Y ganaba exactamente lo mismo que si trabajara 8.
Ahí entendí algo que cambió todo para mí: Si tu ingreso no está conectado a tu eficiencia, estás atrapado.
"Papá, ¿por qué siempre estás trabajando?"
— Mi hijo Sebastián, con 9 años
No me sentí en crisis. No tuve un breakdown. Simplemente vi un problema que había que resolver.
En ese instante lo vi claro:
Había construido una prisión dorada. Técnicamente exitoso. Realmente atrapado.
En 2015, Venezuela colapsó.
Mi hijo tenía 4 años y se enfermó. Necesitaba un antibiótico básico. Visité 17 farmacias en un solo día.
Esa noche le dije a mi esposa: "No hay vuelta atrás. Vendemos todo y nos vamos."
En marzo de 2016 llegamos a Colombia. Sin contactos. Sin clientes. Empezando de cero a los 32 años con dos hijos.
Esa noche tomé una decisión radical:
Iba a rediseñar mi vida desde cero. Y mi negocio tendría que adaptarse a ella, no al revés.
Tardé 36 meses de prueba y error.
Invertí en mentores.
Estudié neurociencia aplicada.
Probé TODO.
Y descubrí algo que cambió todo:
Mi problema no era emocional. Era estructural.
"Gestiona tu ansiedad"
"Medita más"
"Cambia tu mentalidad"
Es como ponerle cinta adhesiva al detector de humo en lugar de apagar el incendio.
No necesitaba que alguien me escuchara. Necesitaba que alguien me mostrara los planos rotos de mi negocio.
Necesitaba arreglar la arquitectura de mi negocio.
En los últimos 10 años he invertido más de $150,000 dólares en educación. He revisado más de 500 cursos.
La mayoría no funcionan. No porque sean malos. Sino porque venden la experiencia de UNA persona como si fuera universal.
Por eso has comprado 10 cursos y ninguno te ha servido. No es que sean basura. Es que no fueron diseñados para ti.
Desarrollé un sistema de 4 pilares para rediseñar negocios:
"La claridad no es algo que encuentras, es algo que diseñas."
Vida primero. Negocio después. Diseñas tu semana ideal y el negocio se adapta.
"Tu recurso más valioso no es el tiempo, es la atención enfocada."
Eliminas el ruido. Proteges tu foco de las urgencias falsas.
"No te pagan por tu tiempo, te pagan por tu valor."
Rediseñas tu modelo de negocio. Cortas lo que no sirve. Cobras por valor, no por horas.
"No delegas tareas, delegas resultados."
Creas sistemas que trabajan por ti. Un negocio que funciona sin que tú seas el cuello de botella.
Esto aplica si vendes cursos online o si instalas aires acondicionados. Si eres consultor o dentista. El principio es el mismo: si tu negocio no puede funcionar sin ti presente, está mal diseñado.
Mi semana no tiene un número fijo de horas. Puedo trabajar 10 días intensos y luego descansar 2 meses.
Genero más ingresos que nunca.
Ceno con mi familia casi todas las noches. Y cuando mi hijo pregunta "¿vamos a salir?", casi siempre puedo decir sí.
Disfruto mi negocio. No me consume. Me sirve.
No fue suerte. Fue un sistema.
He tenido muchos negocios. Pero este proyecto — ayudarte a recuperar el control de tu vida — es diferente. Me sale del alma.
Y también sé que existe una salida.
Mi objetivo desde adolescente ha sido simple: ser feliz. No mañana. HOY.
Y descubrí que ganar dinero no es lo más difícil.
Lo difícil es no perder ese dinero... y no perderte a ti mismo en el proceso.
Mi mamá nunca estuvo de acuerdo con que dejara la universidad. Ella era doctora. Creía en títulos y empleos seguros.
Hace 8 años cambió de opinión. Cuando vio que mi vida era mejor que la de muchos de sus colegas con doctorados.
La mayoría de la gente ni sabe qué los hace felices. Solo copian lo que dicen los demás.
Pero siempre vas a querer ser feliz. Es el único norte que no cambia.
Y esa es la primera cosa que vas a diseñar conmigo: descubrir qué significa felicidad PARA TI. No la versión de Instagram. No lo que dicen los demás. La tuya.
Porque si no sabes qué te hace feliz, ¿cómo vas a diseñar un negocio que lo financie?
Eso es una trampa mental.
Yo no te voy a decir "haz lo que yo hice". Te voy a mostrar qué dice la ciencia.
Y hoy tienes una ventaja que yo no tuve: la IA. Con las herramientas correctas y la ciencia detrás, no necesitas nacer ordenado. Solo necesitas instalar el sistema.
Yo te doy los planos. Tú construyes.
No te prometo millones en días.
Un sistema probado para que liberes un mínimo de 10 horas semanales sin sacrificar tus ingresos.
Porque tu negocio debe ser una herramienta para construir la vida que deseas, no la jaula que te aprisiona.
4 minutos. Gratis. Descubre qué pilar necesita tu atención.
Esa pregunta de mi hijo lo cambió todo. Hoy, cuando me preguntan a qué me dedico, mi familia responde con orgullo: "Papá ayuda a otros emprendedores a recuperar su vida".
Y eso, para mí, vale más que cualquier cifra de facturación.