Soy Humberto Inciarte.
En 2018 ganaba entre $5,000 y $8,000 al mes. Trabajaba 10-12 horas diarias. Mi hijo Sebastián, con 9 años, me hizo una pregunta que lo cambió todo:
"Papá, ¿por qué siempre estás trabajando?"
No me sentí en crisis. No tuve un breakdown. Simplemente vi un problema que había que resolver.
No necesitaba que alguien me escuchara. Necesitaba que alguien me mostrara los planos rotos de mi negocio.
Hoy trabajo cuando quiero. Puedo trabajar 10 días intensos y luego descansar semanas. Facturo más que nunca, y estoy presente para mi familia.
No te cuento esto para presumir. Te lo cuento porque sé exactamente cómo se siente estar atrapado en tu propio éxito.
Y sé que hay salida.